Movimiento, colores y sensaciones (2010)

Nunca pensé en este título.

Surgió solo al igual que las imágenes que fueron manando lentamente de la tarjeta de la cámara después de la primera sesión de fotografías en el velódromo.

Nunca antes había imaginado tantas formas y colores, sensaciones tan diferentes de las propias de la emoción de la competición deportiva. Al alejarme de la competición y acercarme infamemente, y colarme entre las ruedas, pedales, cadenas... hasta dejar congeladas las líneas; todo fluye dejando manchas de color, más o menos difusas. 

Tan sólo me limito a jugar con lo propio del medio: la luz.

De lo más confuso a lo más conocido o reconocible. Las últimas, más realistas dentro de la irrealidad del movimiento. Lo mejor el color, las manchas, la irrealidad como punto de partida... las sensaciones.

Con estas imágenes pretendo transmitir sensaciones. Ver lo que el ojo no ve. Colores y texturas. Desde la abstracción hasta una mayor cercanía con la realidad.

Utilizando la fotografía, que tiene la virtud de congelar el mundo para siempre, busco dejar fluir la imagen en el papel y que así se alargue en el tiempo, estirando el momento para trasmitir a penas un instante de vida ... en un fundido de luz y color. Intentando de lejos acercarme a la frase que decía con fuerza Edward Steichen al técnico que positivaba su fotografía "rosas intensas": "Haz que ese papel huela". Yo pretendo que se mueva.

Para esto me he limitado a fotografiar a los ciclistas dando una vuelta tras otra en el velódromo. Pero cerca. Metiéndome entre los radios, pedales, ruedas ... descongelando el fluir de color y movimiento.