Horizontes no-horizontales (2014)

Mientras trabajaba en el proyecto sobre “lo oculto” preparando una serie de fotografías entre otras posibilidades barajé esta que presento ya como una unidad, aunque en proceso de crecimiento.

¿Por qué edificios verticales horizontalizados?… Miraba los edificios y creía ver dentro a aquellos que los habitan. No puede ser de otra forma un edificio es para vivirlo. Están llenos de gente, de muebles, de recuerdos, …, pero todo edificio tiene una parte sin ventanas, sólo pared, muro, separarción. En esas partes de los edificios todo queda oculto y pierde su sentido. Al horizontalizarlos cambiaban incluso su fin, su significado. Esas paredes que antes tan sólo estaban para ocultar su interior, ahora, por arte de bilibirloque, se convierten en dársenas, rampas de lanzamiento, pasarelas, … caminos hacia el infinito, se puede andar hacia la libertad. El horizonte es libertad. Es hacia donde se tiende y nunca se alcanza... el horizonte siempre está allí, al fondo.

Es un trabajo de fotografía urbana mirando de otra forma. Es asombroso descubrir como cambian las cosas al acercarte y mirar hacía arriba. Y mirar de otra forma.

Es una fotografía directa sin apenas unos ajustes posteriores de luz. Buscar el momento, la luz adecuada y el lugar, aprovechar las sombras y las nubes, degustar los cielos azules que sirven de pared de fondo. Aquí presento tan solo una parte de la serie. Hay fotografías sencillas y simples, podríamos decir, y otras que se retuercen formulando horizontes imposibles.

Este trabajo que ves es como el embrión del trabajo definitivo que poco a poco irá saliendo a la luz. Otras fotografías regresando al mismo lugar, despacio, sin prisa... volviendo a fotografiar los mismos horizontes luminosos... y ligeros.