Naturaleza intervenida (2010-2013)

Los lugares en ganancia existen desde siempre.

Son espacios actuales, contemporáneos, pero que han estado ahí perennemente. Con esa cambiante acción del hombre sobre ellos en su vivirlos. Cuidándolos y explotándolos simultáneamente en un tenso equilibrio, mantenido a lo largo de los siglos. Siempre amenazado y siempre renovado.

Hoy además son esos lugares modernos, donde escapamos de los no-lugares cotidianos que nos oprimen e individualizan convirtiéndonos en meros elementos de conjuntos que se forman y deshacen al azar. Sitios que se reinventan cada día, que se desarrollan y amplifican con el transcurrir de las estaciones. Lugares animados y vivos. Lugares cambiantes y recurrentes que evocan el espíritu que los anima y mantiene.

No son tan sólo lugares de tránsito a diferencia de los no-lugares contemporáneos donde las personas deben instalarse durante algún tiempo de espera. Donde apenas se permiten un furtivo cruce de miradas entre personas que nunca más se volverán a encontrar. Son verdaderos lugares de contemplación, de tranquilidad.

Remansos de alegría.

Hoy que la noción del término lugar es fluido, los lugares en ganancia no son de tránsito.

Los si-lugares permiten que cualquiera pueda relacionarse y encontrarse a sí mismo. Son lugares auténticos donde se percibe la mano del hombre pero no están deshumanizados por la sobre modernidad. Nunca son ni serán espacios de anonimato.

Son lugares de todos. Son mis lugares.

Esta serie de fotografías es una selección de la colección naturaleza intervenida, trabajo impulsado desde el Taller Permanente de Fotografía de Zizur, con Carlos Cánovas, a quien, entre otros, se lo dedico.

Con una muestra de 12 fotografías, de esta colección, realicé una exposición en verano de 2011 en la librería Auzolán (Pamplona), gracias a la gentileza y ánimo de Unai Pascual.

La colección trabaja la interposición e interacción de la naturaleza, exuberante en sí misma y siempre cambiante, con la mano del hombre que está presente en todos los lugares, hasta los más cercanos.

En las fotografías intento captar toda la magnanimidad natural sin despreciar los signos de vida que se entremezclan y que siempre están presentes hasta llegar a distorsionar la realidad.

Intenta ser un trabajo que se desarrolla buscando los auténticos entornos en su esplendor. Lugares cercanos pero lugares de ganancia, en contraposición con esos no-lugares que nos rodean en las grandes ciudades, en esos grandes espacios anónimos.

Deseo que sirvan para volver a vibrar. Para alegrarse de nuevo. Para reconocerse, incluso.